Beneficios de la Aloe Vera

El Aloe Vera es considerada una planta cuasi milagrosa, por sus grandes aplicaciones y ventajas como medicina natural. De éstos, quizá sus beneficios más conocidos sean los que aporta al cuidado de la piel, así como sus propiedades curativas.

El gel contenido en sus hojas puede aplicarse directamente sobre la piel o el pelo, para aprovechar su acción rejuvenecedora. El Aloe aumenta la producción de células responsables de la formación del colágeno y aporta proteínas que mantienen la piel tersa, suave y flexible, al mismo tiempo que atenúa las arrugas y previene la formación de otras nuevas. Ésta capacidad para aumentar la producción de células es también la responsable de su efectividad a la hora de cicatrizar heridas tanto internas como externas. Al contener calcio, potasio y celulosa, estimula también la coagulación de la sangre. También actúa como antiinflamatorio contra enfermedades como el reuma, la artritis, tendinitis y contusiones.

Interior del aloe vera, de donde extraemos los beneficios

Esta planta contiene más de 80 componentes nutricionales, que pueden utilizarse en la preparación de jugos, zumos o infusiones; lo que lo convierte en un suplemento nutricional del que pueden observarse resultados magníficos. Aporta minerales tales como calcio, fósforo, potasio, hierro, sodio, magnesio, manganeso, cobre, cromo y zinc; y vitaminas  A, B1, B2, B6 y B12. Es importante para esto asesorarnos con un especialista farmacéutico para determinar qué dosis debemos utilizar en nuestras recetas.

Por otro lado, su alto peso molecular y viscosidad elevada, produce una gran sensación de saciedad; lo que lo convierte en una opción ideal para combatir la obesidad. También alivia el estreñimiento, transformándose en un potente purgante al ser consumido en ciertas cantidades. Su estimulación biliar aporta no sólo a la digestión, sino también a disminuir los niveles de glucosa e insulina.

Beneficios del aloe vera al aplicarlo sobre la piel

Las enzimas presentes ayudan al sistema antioxidante, mientras que las vitaminas ayudan a convertir los alimentos en energía, colaborando a su vez con la actividad del sistema cardiovascular y el sistema nervioso.

A pesar de sus múltiples facultades, el consumo de aloe está contraindicado en niños y mujeres embarazadas o que estén transitando el período menstrual. Es recomendable consultar con un especialista antes de su ingesta o aplicación.