Aloe Vera para la piel

El Aloe Vera es una de las medicinas naturales más beneficiosas para el cuidado de la piel.

Su aplicación como cosmético tiene la facultad de limpiar y desobstruir los poros de la piel, favoreciendo la eliminación de desechos acumulados en la hipodermis, lo que nos dará un aspecto más saludable, disminuyendo bolsas en los ojos.

Esta exfoliación no sólo propicia la hidratación profunda de la piel, sino que le aporta también los muchísimos nutrientes presentes en el gel de Aloe, y estimula la síntesis del colágeno y de las fibras elásticas, reduciendo y previniendo nuestras arrugas y patas de gallo. Es por eso que puede ser un gran aliado para prevenir la aparición de estrías durante el embarazo o las dietas de adelgazamiento; así como para el tratamiento del acné o la piel grasa.

Cómo usar el aloe vera para la piel

También es muy importante su acción regeneradora, que puede aprovecharse para reparar el tejido dañado después de una afeitada; o para aliviar quemaduras, especialmente las provocadas por el sol. En este caso, su acción no sólo estimula la regeneración celular, el alivio y la rehidratación de la piel, sino que también ayuda a fijar el tono moreno que buscamos al broncearnos.